sábado, enero 17, 2026
No menu items!
HomeLa voz del jubiladoProfe Marco López Barajas, precursor de telesecundaria

Profe Marco López Barajas, precursor de telesecundaria

Por Gerardo Romo///Semillero65

Fresnillo, Zac,(30-12-2025).- El profesor Marco Antonio López Barajas es un educador comprometido cuya vida profesional y personal refleja vocación, sensibilidad social y profundo amor por la enseñanza. Nació con una clara disposición al servicio, iniciando su trayectoria docente a muy temprana edad: comenzó a trabajar como maestro a los 18 años y permaneció en el sistema educativo por más de 30 años, desde 1982 hasta 2012, dentro del subsistema de telesecundaria, del cual fue prácticamente fundador Marco Antonio López Barajas.

Su labor comenzó en la comunidad de Guanusco, Zacatecas, donde trabajó durante un año. Posteriormente se trasladó a la comunidad de Baluarte, en el municipio de Fresnillo, donde permaneció 10 años, y más tarde a la colonia Morelos, también en Fresnillo, lugar que se convirtió en uno de los espacios más significativos de su vida profesional. Finalmente, antes de jubilarse, obtuvo una dirección técnica y concluyó su servicio activo en la comunidad de José María Morelos de Sombrerete, Zacatecas.

Desde sus inicios en telesecundaria, el profesor Barajas participó en un proyecto educativo que buscaba llevar la educación a los rincones más lejanos del estado, atendiendo comunidades rurales con grandes carencias. Reconoce que al principio la experiencia generaba incertidumbre, pero también representaba una misión social de enorme valor. Para él, el espíritu de la telesecundaria se basa en la empatía, la solidaridad y la humanidad, especialmente hacia la gente del campo, quienes muchas veces carecían incluso de lo más básico, como alimento o útiles escolares Marco Antonio López Barajas.

La convivencia con las comunidades rurales transformó profundamente su manera de ver la vida. Conoció personas humildes, pero sumamente generosas, que compartían lo poco que tenían con sus maestros. En aquellos años, la figura del docente era central dentro de la comunidad, no solo como educador, sino como guía, apoyo y consejero. El profesor de telesecundaria, además, debía ser un “todólogo”, dominando diversas materias y desarrollando habilidades múltiples, lo que exigía capacitación y actualización constantes. Aunque muchos docentes no se habían formado inicialmente como normalistas, él se integró posteriormente a la Escuela Normal Manuel Ávila Camacho, donde obtuvo su licenciatura, y más tarde logró concluir una maestría en la Universidad Autónoma de Zacatecas.

Uno de los mayores orgullos del profesor Barajas ha sido ver a sus exalumnos convertirse en profesionistas: médicos, maestros, veterinarios y ciudadanos responsables. Aún hoy mantiene contacto con muchos de ellos, quienes lo recuerdan con cariño, lo saludan con respeto y lo presentan con orgullo a sus propios hijos. Para él, haber contribuido a formar “gente de bien” representa la mayor recompensa de su carrera.

Durante su tiempo en las comunidades, fue testigo del fenómeno de la migración. Muchos jóvenes tenían como principal aspiración irse a Estados Unidos, debido a la falta de oportunidades económicas. Aunque esta situación le resultaba dolorosa y frustrante, comprendía que las condiciones de vida obligaban a las familias a tomar esas decisiones. En aquel entonces, recuerda, la vida comunitaria era más tranquila y segura: se organizaban serenatas, desfiles, festejos del 10 de mayo y celebraciones del 20 de noviembre, con la participación de toda la población.

Al jubilarse en 2012, a los 62 años, el profesor Barajas asumió el retiro con madurez y responsabilidad. Considera que la jubilación es un proceso natural que permite dar paso a las nuevas generaciones, pero reconoce que puede ser difícil si no se cuenta con un proyecto de vida. Por ello, la Casa del Jubilado se convirtió en un espacio fundamental para su bienestar. Allí participa en múltiples actividades: folklore, guitarra, cerámica, pintura, cocina, spa y convivencia social. Promueve activamente que más personas jubiladas se integren a estos espacios para mantenerse activos, positivos y con sentido de pertenencia.

Finalmente, el profesor Barajas reflexiona sobre el trato que la sociedad brinda a los adultos mayores. Considera que aún falta mucha conciencia, respeto y empatía, y hace un llamado a autoridades y ciudadanos para cuidar más a este sector de la población. Su mensaje principal es claro: mantenerse activo, pensar en positivo y seguir aprendiendo es el mejor antídoto contra la depresión y los achaques propios de la edad.

ATICULOS RELACIONADOS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here