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¿Por qué no se han cansado de luchar?

Por Gerardo Romo///Semillero65

Zacatecas,(20-10-2026).-Ellas y ellos encarnan la revolución cultural que nace de la universidad, sus manos la construyeron y su conciencia de clase conquistó derechos que hoy les quieren arrebatar. Son poco más de 600 jubilados y jubiladas que hicieron de la UAZ un bastión del pueblo educado que transforma la realidad, que no se conforma y al que quieren contagiar del inquebrantable espíritu de lucha que les hace levantarse todos los días con el faro de la dignidad y apoyados muchas veces de un bastón y su libertad.

“La historia que tenemos en la universidad es una historia de lucha no podemos renunciar a seguir luchando, así de sencillo, desde los años 70 del siglo pasado, con la  reforma universitaria, las marchas por subsidio, la constitución del SPAUAZ la defensa de la autonomía, siempre hemos estado en la lucha”, afirma el profe José Manuel Ríos Martínez, orgulloso miembro de la Facultad de Derecho de la UAZ.

Como él, poco más de 150 jubiladas y jubilados acudieron al salón del Sindicato del Personal Académico de la Universidad para elegir en democracia a su nuevo delegado que los representará ante el SPAUAZ y rectoría, deentre la multitud un par de mamparas se colocaron en el salón y mediante voto libre secreto y directo la mayoría eligió a Jorge Nuñez Monreal como delegado, con la firme encomienda de hacerse escuchar y romper con el eterno retorno de la discriminación y olvido inexplicable del que son objeto.

“Lo más importante es mantener nuestras prestaciones que ganamos con la lucha por nuestros derechos y de las generaciones detrás de nosotros  y que ahora están diciendo que no tienen sustento presupuestal nosotros no somos el origen del problema financiero de la UAZ”, comenta el recién electo delegado de las y los jubilados en el SPAUAZ y quien se desempeñó 38 años como docente tras egresar de la ingeniería en Ciencias Químicas.

“Las y los jubilados no somos responsables de la crisis financiera de la Universidad, no permitiremos que se vulneren nuestros derechos ni que los sigan poniendo en riesgo, nosotros construimos esta institución, no somos responsables de su destrucción y lucharemos porque se mantenga viva, digna, por el bien de las generaciones que vienen”, asegura Nuñez Monreal.

Bernardo Rogelio Neri López no duda en afirmar que enmedio de la crisis universitaria las jubiladas y jubilados tienen por su experiencia acumulada la capacidad de contribuir a buscar soluciones a la crisis financiera de la institución, pero lamenta que no sólo han sido ignorados, sino discriminados.

“Después de haber aportado toda nuestra vida en la formación de las nuevas generaciones se nos hace a un lado, nosotros tenemos años generando propuestas para salir de la crisis y no se nos escucha, la UAZ no debió abandonar la Planeación Estratégica y la revisión seria de los planes y programas de estudio sin afectar al personal docente… tenemos muchas horas y años de experiencia acumulados que están siendo desaprovechados”, señala quien por décadas se desempeñó en Docencia Superior de la UAZ y otras unidades académicas siempre con el afán de servir a la comunidad con ética y compromiso social.

Para Neri López rectoría está obligada a cumplir con los derechos y prestaciones estipulados en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) y los convenios de jubilación que han sido pactados bilateralmente. “Que nos respeten nuestros derechos”, insiste.

En el salón sindical prevalece la jovialidad, las y los jubilados se saludan con afecto, entre risotadas, apretones de manos sinceros y alguno que otro chascarrillo …¡qué bueno que nos vimos aquí y no en el panteón! comentan entre si dos compañeros de la antigua Facultad de Derecho.

Camaradería

Muchos de ellos tenían años sin verse,”lo mejor de todo es reencontrarse con compañeras y compañeros que hace muchísimo tiempo que no nos veíamos”, admite jubilosa María Elisa Dávila, de quien corre la lucha social por las venas, la participación ciudadana y la empatía con las causas sociales del pueblo olvidado, siempre.

En este espacio también habita la memoria colectiva de aquel 1977, cuando integrantes del Frente Popular de Lucha de Zacatecas, docentes y estudiantes defendieron la universidad del embate de la derecha que pretendió con apoyo policial tomar rectoría y derrocar al entonces rector Jesús Manuel Díaz Casas.

Hoy, a casi 50 años de aquel suceso, el “Amigo Abel” se acerca con quienes vivieron ése episodio, toma sus datos y algunos testimonios, pues tiene la idea de publicar el año entrante un libro que reconozca la participación de esos luchadores y luchadoras que mantuvieron el espíritu científico popular de nuestra universidad.

El doctor Rafael Herrera Esparza define así lo que él llama el ADN de la UAZ encarnada principalmente en los más de 600 jubilados y jubiladas de la institución.

“La lucha es por preservar unas estructuras que resultan fundamentales en la universidad, más allá de las prestaciones, esta generación construyó el ADN, lo que son las raíces genéticas de la universidad enraizadas en el pueblo, eso la volvió crítica, científica, con un pensamiento progresista, las prestaciones y los derechos de la clase trabajadora fueron consecuencia de esa lucha, lo ideal es que todos los trabajadores en México tuvieran todos los derechos”.

“El ADN crítico, democrático y popular, fueron y siguen siendo está encarnado en nosotros y debería estar encarnado en toda la comunidad universitaria de hoy”, agrega el médico.

Y el doctor Benjamín Romo, ex secretario General del SPAUAZ, y ex director de la Unidad Académica de Economía es contundente al explicar el comportamiento combativo de sus compañeras y compañeros.

“Nosotros tenemos la libertad que desafortunadamente muchos de nuestros compañeros en activo no tienen y que quizá por eso no se comprometen a luchar, porque siguen teniendo miedo a su director (de unidad académica) en turno o al mismo rector”, afirma.

Pero entra las y los asistentes también hay rabia por las injusticias padecidas.

Bernardo Rogelio Neri López, lamenta discriminación hacia jubilados

“Estuve 33 años en activo, la autoridad universitaria me pidió  jubilarme para que el ISSSTE nos pagara el salario y la UAZ  contractualmente nos pagara las prestaciones para así ahorrarles  presupuesto y completaran la nómina y las prestaciones de quienes  siguen activos… y resulta que uno se jubila, te das cuenta que no es como te lo plantearon, no pagan prestaciones establecidas en el Contrato Colectivo y en mi caso hoy día a 9 años de mi retiro  me siguen  debiendo parte de lo que me correspondía por jubilarme, la UAZ no me ha acabado de pagar”, comenta un docente jubilado de la escuela de ingeniería.

Un ex director de la escuela de Minas de la UAZ recuerda que le despojaron de un terreno que él adquirió en el llamado fraccionamiento SPAUAZ y cómo él, asegura debe haber muchos más casos de este fraude cometido contra los docentes desde 2006 y el cual sigue cubierto por el velo de la impunidad.

Como también el caso de viudas de jubilados a quienes personal jurídico de rectoría, bajo amenazas, maltratos y abuso no se les pagó lo que a derecho correspondía de la llamada indemnización por defunción, de la cual por cierto, rectoría adeuda más de 100 millones de pesos al colectivo de deudos.

La maestra Ena Maldonado lamenta que el anuncio de rectoiría del no pago de la prima de antigüedad de los meses de septiembre a diciembre por insuficiencia presupuestal tiene un impacto negativo no sólo a la economía de las familias de las y los jubilados sino directamente a su salud.

“Muchas de las jubiladas y jubilados utilizamos los recursos de la prima de antigüedad para el pago de cirugías urgentes que no nos pueden hacer en el ISSSTE porque eso implicaría esperar 6 meses o hasta un año o bien comprar medicamentos que el servicio público de salud no tiene”, señala.

Vocación democrática… con nietos incluidos

Ellas y ellos son el coro de digna rabia que brota de la certeza de que el único camino para defender los derechos que el régimen de izquierda quiere arrebatarle a quienes lo sustentan en el afán más neoliberal del capitalismo salvaje es luchar, siempre luchar con la cabeza en alto y el fuego de la justicia en el corazón.

El ingeniero Baltazar Alonso, habla de la necesidad de que las nuevas generaciones se contagien del espíritu de lucha de quienes hoy tienen por el paso del tiempo débil el cuerpo, más no el espíritu

“Es bueno reavivar el SPAUAZ haciendo entender a las nuevas generaciones la necesidad y la urgencia de que luchen por sus derechos nosotros queremos ser escuchados, la historia se  reconstruye día a día con sus luchas”, afirma.

“Estamos en medio de una profunda crisis de la universidad y las y los jubilados debemos ser escuchados junto con toda la comunidad para juntos redefinir el rumbo de nuestra sobrevivencia y señalar el rumbo para salir de esta crisis, los jubilados exigimos dejar de ser discriminados, si sumamos nuestras hora y años de experiencia es muy rica”, insisten

“Tenemos que alzar la voz para que se nos escuche y que la sociedad tome conciencia de la importancia de la universidad y sus principios a nivel social, qué sería de Zacatecas sin nuestra universidad para las nuevas generaciones, no podemos borarrlo”, dice Gilberto Larralde.

El grupo de jubilados y jubiladas sabe que con el borrón que pretenden hacer de sus derechos conquistados son suficientes para paralizar las actividades de la UAZ y emplazarla a huelga.

“Estamos viviendo una injusticia”, dicen con dolor, pero con más ganas de seguir despertando conciencias.

Y el doctor Armando Reveles afirma contundente “Si hemos luchado toda la vida, por qué no seguiríamos ahora”.

Con la lucha en las venas

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