Por Gerardo Romo Arias/// Semillero65
- Denuncian que las autoridades estatales han entrado en un proceso paulatino de despojo a un lugar que ellas y ellos han construido para desarrollarse en violación flagrante a sus derechos humanos como personas adultas mayores.
- La Ley 863 de las Personas Adultas Mayores en el Estado de Veracruz establece en su artículo primero que tiene por objeto garantizar el pleno derecho de las personas adultas mayores, así como establecer las bases y disposiciones para su cumplimiento a efecto de mejorar su calidad de vida y plena integración al desarrollo social y económico de la entidad. Y en su artículo cuarto enumera los principios de autonomía y autorrealización, integración, equidad, corresponsabilidad atención preferente y dignificación.
- Semillero65 produjo este reportaje a partir de las denuncias que sobre el caso realizó recientemente vía redes sociales la antropóloga Sofía Máximo Navarro quien lamenta que el atropello que se realiza atenta contra el anhelo a vivir en plñenitid de este sector de la población
Xalapa,(11-10-2026).-“Pasar por la puerta de la Quinta de las Rosas es como entrar al Paraíso”, describen adultas y adultos mayores que encontraron ahí en sus jardines y salones estilo inglés la paz arrebatada, la compañía perdida, la comunidad recuperada, la confianza mutua, el sentido de la otredad genuina que sana sociedades y edifica horizontes.
“Hay adultos mayores que viven solos, vienen aquí desde las ocho de la mañana, a hacer actividades todo el día aquí desayunan, comen, conviven, bailan, sonríen, cantan… y si no vienen vuelve la pesadez, la asfixia del desgano, la muerte al acecho”, explica Olivia Vargas, quien desde hace 15 años es usuaria de este espacio que le ha cambiado la vida a miles de personas como ella.
En su época de auge, en este lugar se ofrecían 35 talleres de distintas actividades, desde meditación, yoga, canto, acondicionamiento físico, baile, lectura… llegaron a ser más de mil personas que ocupaban la Casona,siempre con las ardillas subiendo y bajando los árboles, los colibríes posando sus picos en las rosas y los Xanates posando sus patas en los verdes pastos. Era un lugar reconocido como ejemplo nacional, es decir, digno de imitar por las redes de solidaridad que ahí nacían y se consolidaban.
“Éramos tantos que venir aquí era como estar en una ciudad donde todas y todos cabíamos, compartíamos, nos encontrábamos en los pasillos… eso me hacía recordar como cuando estaba en la prepa y preguntaba a mis compañeras por las tareas…. ahora somos esos mismos chamacos y chamacas con arrugas, disfrutando de la vida”, rememora Olivia Vargas.
Balbi ingresó en 2010 a la Quinta de las Rosas, recuerda que llegó a un entorno colmado de vida, de vegetación, animalitos y personas adultas mayores que la recibieron con una sonrisa, un apretón de manos y abrazos en su primera sesión de Tai-Chi con su instructor César Aguilar de quien agradece su paciencia a toda prueba. “Compartíamos alegría por la vida y entonces había una administración con disposición de servicio, atención y respeto a los adultos mayores, situación que lamenta ya no existe.
Pero hoy quienes utilizan este espacio denuncian y lamentan que el DIF estatal está despojándoles poco a poco de este paraíso.
Y lo han hecho así paulatinamente desde 2018 a la fecha, sin justificación alguna las autoridades del DIF comenzaron a cerrar La Quinta de las Rosas por días y semanas enteras sin explicación, -bueno sí, decían que fumigarían o harían labores de limpieza-, pero cuando los adultos mayores pasaban por ahí se daban cuenta que el lugar estaba siendo utilizado para otras actividades distintas de las que ellas y ellos eran excluidos.
Luego el DIF emitió un absurdo reglamento que limitó el uso de los espacios del lugar a las personas mayores, al grado de prohibirles desayunar entre los jardines o hasta ¡quitarles sillas!

También las autoridades evitaron las reuniones mensuales que solía llevar a cabo El Comité de Usuarios de La Quinta constituida por una presidenta o presidente, secretario, tesorero, dos vocales y representantes de cada uno de los 35 talleres del lugar.
Estas reuniones les permitían organizar actividades y gestionar acciones colectivas en beneficio de La Casona, planear el evento anual en el teatro de Xalapa donde año con año presentaban al público lo aprendido.
La asamblea les permitía decidir en democracia el rumbo que debía seguir esta comunidad en coordinación con el DIF en un clima de respeto y autodeterminación colectiva que de buenas a primeras la autoridad decidió romper y dejar en manos de una sola persona el poder de decisión sobre La Quinta y lo que en ella se hace, ignorando a los adultos mayores, en un franco acto de discriminación y autoritarismo.
“Pareciera que las autoridades del DIF con su reglamento y sus actitudes a espaldas de la comunidad pretende desanimarnos, desarticularnos y poco a poco quitarnos este espacio que para nosotros representa sentirnos vivos, incluidos y la posibilidad de seguir adelante en comunidad, no en soledad”, lamentan.
Debido a esta actitud de las autoridades del DIF Estatal, las personas mayores admiten que la asistencia a La Quinta de las Flores ha disminuido hasta en un 60 por ciento. “Los 35 talleres siguen funcionando pero por desgracia están solos, las autoridades están logrando el objetivo de desanimarnos, de arrebatarnos lo que hemos construido”, denuncian.
El inicio del caos
Balbi tiene claro que en 2018 se concretó lo que ella llama el inicio del caos, el cual resume de esta manera:
-En 2018 inició el caos en La Quinta de las Rosas con las nuevas administraciones (de la Cuarta Transformación) poco a poco empezamos los usuarios a vivir duelo tras duelo con el acumulamiento de pérdidas, de motivos de desarrollo integral que nos han sustraído, de usos y costumbres que nos daban alegría y la sensación de pertenencia.
Dejamos de sentirnos dignos, nos trataban sólo como un número de folio al que le deben pasar lista, nuestros festejos mensuales tradicionales se han ido eliminando paso a paso, en el mes de enero los comerciantes de esta ciudad nos mandaban un sinúmero de roscas de reyes, (ya no ocurre); en febrero se eliminó la celebración del Amor y la Amistad y el Carnaval, al que concurrían delegaciones de otros municipios incluida una verbena… la cual hoy nos la cambiaron por una fiesta de párvulos llamada Reina de la Primavera.
En agosto, el mes del adulto mayor, en la Quinta de las Rosas solía festejarse con actividades diarias, ahora, se ha reducido a uno o dos días raquíticos e insípidos con simples pronunciamientos.Ya no hay conversatorios de nuestro interés, ni conciertos o bailes recreativos, se dejó de lado la participación de la mayoría de adultos y adultas mayores. La celebración culminaba con una función de gala en el Teatro del Estado con una revista literaria musical que ha quedado en el total olvido.
En octubre se celebraba un desfile de banderas que ya no existe, en noviembre se perdió el concurso de altares, calaveras y catrinas y se dejó de realizar la Cena Baile de Aniversario de la Quinta de las Rosas. Y en diciembre se suspendió el Concurso de Ramas y las celebraciones navideñas.
Y como estocada se emitió un reglamento en el cual no tuvimos participación alguna los usuarios, en el que se elimina nuestro Comité Directivo General que en sus inicios se encargó de dirigir y administrar todo lo que había, esto, antes de que el DIF asumiera como suya la gobernanza del lugar.
Y Balbi advierte: “Me siento violentada en mis derechos como persona adulta mayor, me siento despojada, me siento invisible para las autoridades, poco a poco replegada, siento esta como una estrategia con la intención de mi renuncia o abandono a este recinto donde he sido tan feliz. No me alejaré de La Quinta, no desertaré, no abdicaré a mi amada Quinta de las Rosas“.
Las adultas y adultos mayores usuarios de este espacio advierten que de continuar así, harán un plantón indefinido en La Quinta de las Rosas para exigirle a la gobernadora Rocío Nahle se respete este espacio y se recupere a plenitud para las personas mayores a fin de que vuelva a cumplir el fin para la que fue creada, ser un espacio libre donde las personas adultas mayores continúen su desarrollo y caminando en el goce de sus derechos humanos.
Y anhelan que este Paraíso terrenal que agonioza ante la indiferencia y maltrato de las autoridades estatales que se ha edificado desde hace 35 años cuando el entonces gobernador de Veracruz Dante Delgado les donó este espacio para que tuvieran un lugar digno donde reunirse, convivir y seguir dando fruto, vuelva a ser lo que se planteó en un inicio, un lugar para el florecimiento y la inclusión social de las personas adultas mayores para que continúen sus vidas en plenitud.


