Por Gerardo Romo Arias///Semillero65
- En la Casa del Jubilado del ISSSTEZAC en la capital los horarios del taller de activación física son: lunes, miércoles y viernes de 10:00 a 11:00 de la mañana y martes y jueves de 8:00 a 9:00 de la mañana
- Generalmente quien acude a este taller para hacer ejercicio físico y mental regresa a casa y a sus actividades, diarias mucho mejor que como llegó … si no lo creen ¡hagan la prueba!
Zacatecas,(22-09-2026).- En el salón, una docena de personas adultas mayores hacen ejercicio sentados en una silla que les sirve de soporte para que las rodillas no reciban tanto impacto al hacer los distintos movimientos; extienden las piernas, las flexionan, colocan sobre los tobillos una pesa de un kilogramo, la cual levantan lo más que pueden y también fortalecen el abdomen.
La rutina dura una hora, 11 mujeres y un hombre se ejercitan al ritmo de Marc Antony, de Selena o algún reguetonazo… el ritual sirve no sólo para recuperar fuerzas, sino para mantener un buen ánimo que les permita a las asistentes continuar su día con la pila bien cargada de energía.
“Para mi venir a activación física es la vida, porque yo a los 76 años voy perdiendo condición física y fuerza, esto me rehabilita mis huesos, todo mi organismo, el cerebro, las piernas; los huesos, brazos… me siento excelentemente bien”, dice Ruth González Vázquez, quien se desempeñó por más de tres décadas como educadora.
Esta inyección de vitalidad a través del ejercicio lo reciben Ruth y sus compañeras los cinco días de la semana en las mañanas: lunes, miércoles y viernes de 10:00 a 11:00 horas; martes y jueves de ocho a nueve en la Casa del Jubilado del ISSSTEZAC, a un costado de Palacio de Gobierno, en el mítico Callejón de las Campanas.
Al final de la rutina, sobre el rostro de Ruth además de un sudor intenso, también se le dibuja en el rostro una sonrisa plena, de ésas que tienen su epicentro en el corazón.
“Yo sigo activa, vivo sola, pero en mi casa me gusta mucho la jardinería, cuido mis plantas”, dice mientras atribuye a una de sus amigas haber descubierto el bienestar que recibe en la Casa del Jubilado de ISSSTEZAC, a donde acude desde hace dos años y medio, sin fallar. “Aunque sienta que apenas puedo dar paso, de cualquier manera vengo, es una maravilla estar aquí” admite
Faltan 20 minutos para las once de la mañana y luego de haber hecho algunas sentadillas con apoyo del respaldo de la silla de plástico, ellas y él, la docena de adultos mayores comienzan ejercicios de gimnasia mental y coordinación. En dos hileras colocadas una frente a otra comienzan a pasarse de izquierda a derecha y derecha a izquierda una pelota por varios segundos hasta que alguien a todo pulmón alguien grita… ¡BASTA!
Y entoces cada una dice un nombre propio, el título de alguna película o de una rolita, ya sea con la letra P de inicio, la L o la R, el ejercicio no está excento de algunos errores que provocan risotadas. En el ambiente, privan camaradería y confianza. Aquí no sólo hay personas haciendo ejercicio, hay una comunidad que comparte experiencia, fortaleza y esperanza para entre todas y todos hacerle frente a la vida.
“Soy fan de este taller de activación física, uno con la edad se va atrofiando y venir aquí te sube la energía y se vive el día de manera distinta, se disfruta más”, admite María de los Ángeles Ramírez, quien trabajó por más de tres décadas como contadora pública en el Instituto Zacatecano de Cultura de donde se jubiló hace algunos años.
¿Cómo se decidió a venir aquí? , le pregunto
-Cuando una se jubila surge la pregunta ¿y ahora qué hago? yo misma detecté que necesitaba socializar, encontrar nuevas compañeras para sentirme bien física y emocionalmente, por eso vengo diario…aunque me gusta ver la tele vengo aquí y ya si decido ver un ratito la televisión la veo con otro ánimo-,dice enfundada en un pants azul-
¡Me dedico a vivir!, exclama jubilosa.
Ella también es egresada de la primera generación de la licenciatura en Gestión Cultural por la Universidad Autónoma de Zacatecas, carrera que no ejerció, pero la cual no descarta retomar, pues en Zacatecas todavía hay mucho por hacer para generar nuevos públicos que se acerquen a las actividades culturales en esta tierra fértil para ello, con todo y las constantes temporadas de sequía.
Óscar Lugo Norman es ingeniero civil, recuerda que cuando se jubiló se tomó un año sabático mientras reencausaba el rumbo de su vida, en ése tiempo se dió cuenta que su cuerpo entró en un proceso de debilitamiento y entonces llegó al taller de acondicionamiento físico en la Casa del Jubilado de ISSSTEZAC.
“Hoy después de un tiempo he recuperado fuerza y resistencia física, me siento mucho mejor”, comenta
A sus 66 años de edad, el inge, como le dicen de sus compañeras y compañeros sigue dando clases de mecánica de suelos y estructuras en la Universidad Autónoma de Durango campus Fresnillo, con la finalidad de mantenerse activo, actualizado y revitalizado gracias al contacto con sus alumnos. “La convivencia es la clave para una longevidad saludable”, dice.
Y la Casa del Jubilado es para muchas y muchos adultos mayores el oasis enmedio del desierto para refrescar la existencia, afrontar la vida como viene, con sus subidas, bajadas, dolores y alegrías… pero siempre sabiendo que en este espacio está prohibido ser feliz solo y la certeza de que el tejido social aquí construido sostiene…siempre sostiene


